Brevario del Postmodernismo

By Heroe Azul • Mar 7th, 2010 • Category: Review

Breviario Del Postmoderno

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Cortarse las uñas de los pies es tener  contacto con el simio que somos

Francisco Umbral.

Quizás no hayan leído a Levi Strauss o Noam Chomsky, pero sí “Memorias de Abencia” o “Lo que otros no ven”. El postmoderno desconoce lo posible de lo conveniente. Jamás sintieron el gozo de laNerudición.

Los postmodernos se distinguen por descreer de las abstracciones y prefieren el conocimiento como narración que como especulación ( qué decir del rigor filosófico o metafísico ).

Asistimos al macabro espectáculo de nuestros días: la usurpación de la vida humana por el consumo y la tecnología. La pérdida sistemática de las utopías por creencias tan espectaculares – y disímiles – como: el desprestigio de todo lo que no es rentable, perdonar el abuso y la ignorancia, o defender el imperio del “dúate” o “triplica” (el crédito del celular y no sus múltiples inteligencias).

Los postmodernos desarrollan su inteligencia, el comportamiento y su estilo de vida con un solo click. Recibieron un mundo acabado, agotado de toda perspectiva de mejora; de allí su comportamiento indiferente, conformista y, por ende, mediocre. Recibieron todo hecho: zapping, la moda copy y pega, las redes sociales, el mundo virtual: celulares, laptops, CD, memoria USB, etc. (Sin embargo los índices de bestialidad y brutalidad se incrementaron en las últimas décadas).

Son los adictos al videojuego. Introducen el cine a su casa y estudian los videos como los monjes medievales estudiaban los códices.

Aplauden con furor el programa “Una laptop para todos”. Dan la bienvenida a los saltos cuantitativos ( de la Primera a la Tercera Ola; sin escalas).

Ignoran la intuición de nuestra existencia y la comprensión del ser interior.

Su sabiduría está enterrada bajo capas de taras, prejuicios, ideas falsas y confusión mental por lasobreestimulación mariposeante.

Desdeñan la teoría social, las polisémicas referencias sobre la obra de los filósofos y los hallazgos científicos del s.XXI.

Ignoran la hipótesis Gaia. Sólo cuantifican el número de muertos en Haití y en Concepción, Chile

Ignoran la Ontología y a la Belleza como ser de la existencia y la reapropiación de la Poética en la vida.

Jamás intentan audacias epistemológicas, ni elaboran discursos que legitimen y justifiquen su existencia

Prefieren la insostenibilidad de sus hábitos frente a la sostenibilidad de nuestro planeta azul. Tener un hijo(a), escribir un libro y sembrar una flor, da qué hacer para el postmoderno.

Activistas de la cultura de la basura y la usura de la cultura

Celebran la contaminación visual y los carteles de autoridades sonrientes, que mandan y no proponen.

Rechazan a las masas (y su olor a multitud), pero apologizan la impronta andina en la desproporción de obras y huachafería (acompañados de suciedad, caos y contaminación)

Fieles creyentes del gol, adoran las encuestocracias: son víctimas del mercado (y la cuantificación y pensamiento econométrico como estilo de vida).

Los postmodernos son amantes de la degradación semántica, la perversión musical y la depravación estética.

Mientras el progreso académico-científico va del mito al logos, ellos deambulan entre mixtos ydrogos.

Se involucran en los laberintos de la choledad: su vida es asimétrica y horrísona (como los chicheros)

Padecen de astigmatismo voluntario: no distinguen entre cantidad y calidad de información.

Presentan la nueva enfermedad del futuro, sordera testicular: escuchan pero les llega al…

La mujer postmoderna es tan fina que no tiene regla. Le brota urticaria cuando se cruza con manifestaciones universitarias. La chica postmoderna se interesa por quien tiene más crédito en su celular.

No le interesa la cuestión ecológica ni humanística; sólo se ocupa de su imagen y de sus extremidades lubricantes.

El postmoderno, en cambio, es un dandy: cuida su imagen y, cual parásito, sólo se desarrolla en su propio hábitat.

Su frase mayor es: Éxito, luego pienso antes que Pienso luego existo.

Gustan de la rapiña (apropiación)  antes que de la invención. Se “inventan” nuevas formas y sonidos, retomando los elementos del pasado: rock, moda, ideas, etc.. (Bienvenido O. Paz y tu eterno retorno.)

Son incapaces de distinguir entre el original y la reproducción. La presencia de la Borrosidad, y pérdida de la “pista” o el “eslabón perdido”, sólo es tarea asignada únicamente a los inmortales.

Dicen que la época que vivimos esta diagnosticada como plural. Únicamente la pluralidad y diversidad de criterios sirven para comprender este mundo que nos ha tocado vivir o soportar. (Las verdades como: la calidad no es democrática y el conocimiento es jerárquico son borrosos).

La vanguardia ya murió para ellos, por la mezquina sociedad de consumo. Igual, la contracultura  es absorbida por el mercado.

La proliferación de museos, spas, espacios alternativos, concursos, centros de avivamiento e institutos de culinaria, son características de su época;  pero con un solo fin o género de reproducción. (Reino del pensamiento homogenizante)

Los museos y galerías son sus centros de moda (y de fotos instantáneas)

Adoran el conformismo, No existe algo contra lo cual puedan rebelarse. El fantasma del mundo terminado, agotado o hecho deambula por la sociedad.

Para ellos, el futuro ya esta aquí. No es necesario vislumbrar el porvenir. Chau futurólogos y científicos de la Prospectiva.

Los postmodernos no tienen confianza en el presente (ni en las empresas ni en la confianza de Fukuyama).

Los postmodernos pregonan el racismo y la xenofobia contra – de nuevo -  toda forma de pluralismo. El narcisismo y la egolatría se resisten al conocimiento y la sabiduría.

Prefieren  la  deshonra y la poquedad intelectual y moral como espectáculo.

Los postmodernos exigen más libertad y abuso en el ejercicio de los derechos y  anteponen la superstición a la cultura.

Tienen obsesión por tener y no por ser. Prefieren competir que compartir.

Los spa antes que la iglesia (o la biblioteca) y la especulación, huachafería y el simulacro,  frente a la utopía, el estilo y la verdad.

El olvido, fin supremo por excelencia

Amistan con proactivos, emprendedores y faites, antes que con estetas, diletantes, críticos e investigadores.

Los postmodernos prefieren rejuvenecer artificialmente antes que envejecer naturalmente.

Presenciamos con pavor un nuevo alud de finitos, sin formación ni biografía. Activistas frenéticos de la idiocia y las apariencias. Rodeados de un paraíso de prosaicos influenciados por un ejército de disolutos; el apocalipsis está entre nosotros desde hace décadas.

Han reducido el deporte al futbol; la música  a la chicha y/o cumbia, y la cultura sólo es la filarmónica y orquesta sinfónica, porque lo que no es rentable no sirve.

La  lectura para ellos, constituye un simple entretenimiento, ocio, o vacío lúdico.

Son creyentes del gol. Prefieren a los comentaristas deportivos; sus estadísticas y ranking de goleadores, que los hallazgos de un físico nuclear sobre los fotones, quasars, quanta, etc.; o las nuevas ciencias del espíritu. (Ignoran, además, que en cada célula hay mundos dentro de otros mundos)

Los postmodernos tienen buena presencia aunque son moralmente indeterminados.

Defienden con ahínco una sociedad que se conforma con buscar proactivos; tal y como, para  ser taxista, pelotero o cobrador, se requieren faites.

Son hijos de la era de las adicciones y del culto a la imagen (y  culto a la moda; esas piezas iconográficas que representan una parte de la identidad personal ).

Insisten en la proliferación de clínicas de cirugía( sin importarles la multiplicación de muertes por negligencia médica ), los spas, aerobics, centros de manipedicure;  y los supercombos de belleza ( “fangoterapia”, ”chocolaterapia”, “pezuñoterapia”).

Están atentos e informados por los concursos : “Bella por un día”  y “Cacho al rescate “.

Los postmodernos no forman organizaciones pacifistas, ecologistas ni  medioambientales, sino club de fans de los Hnos. Yaipen, Harry Potter o  Crepúsculo.

Son, pues, bichos bípedos de la era de la vaciedad y vacuidad.

Son vasallos del imperio de lo efímero y  rebasan el entorno, usurpando el poco oxígeno que nos queda. Total, no saben que somos la naturaleza percibiéndose a sí misma.

En fin, los postmodernos no conocen las respuestas de los misterios que se avecinan.

Luis Rodríguez
Heroeazul
Febrero del 2010
h@
Derechos reservados.
heroeazul@hotmail.com

One Response »

  1. espero q tu si sepas las respuestas a esos misterios…

    un poco crudo,real y directo.

    pero como todo lo demas, inutil. todos caemos en eso…

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